Testimonios

Jose Ramón Fernández

Autor de la trilogía ‘La Re-Evolución de la Paternidad’ y fundador y coach en Desaprendiendo Para Aprender

No hay mayor beneficio para el desarrollo y el aprendizaje de un niñ@, que el inmenso placer de jugar libre y espontáneamente.
Piensa en tu propia infancia, cierra los ojos y déjate llevar, ¿qué es lo que recuerdas?, la mayoría de las personas se recuerdan jugando, ¿no es suficiente esto para darte cuenta de la importancia que tiene?
Cuando el niño o la niña juega desarrolla todo su potencial, el juego es lo que más motiva en la infancia, es la actividad que más despierta la pasión y a lo que más tiempo dedica.
Y cuando algo se hace con pasión y motivación, se convierte en algo realmente maravilloso. Por lo tanto, cuanto más se desarrolle esta habilidad en la vida, más fácil será integrarla en el resto de actividades, aprendizajes y momentos, y entonces ese ser humano se dedicará con pasión a lo que realmente desea.

Luis Manuel Martínez Domínguez

Doctor en pedagogía y docente e investigador en Ciencias de la Educación de la Universidad Rey Juan Carlos.

CONVIENE FOMENTAR QUE LOS NIÑOS JUEGUEN DE VERDAD
El juego como fundamental para el desarrollo del cerebro de los mamíferos y en particular, para la maduración de la interioridad exclusiva en el cerebro humano. Esto que digo no es algo nuevo, ya en la década de 1930, la socióloga pionera Mildred Parten sugirió un vínculo entre el juego y el desarrollo cognitivo. Más tarde, Piaget mostró el valor del juego para que el niño asimile los estímulos ambientales y construya su versión de los conceptos. Vygotsky, por su parte, descubrió que el juego no solo refuerza la información previamente aprendida, sino que también produce nuevas habilidades y desarrollo. En conjunto se entiende que jugando se descubre el mundo, se refuerzan los conceptos aprendidos y los niños mejoran su desempeño en competencias y valores.
Hoy es importante potenciar el juego y el movimiento, porque el mundo de las pantallas y el entretenimiento está bloqueando esta fuente de desarrollo. Lo que se llama “videojuego” en realidad no son juegos, son entretenimientos interactivos. El juego es algo que sale del interior del niño y se relaciona con los demás y su entorno, mientras que los entretenimientos son aparentes juegos que salen del exterior y bloquean la creatividad y la actividad del niño. Yo diría que hoy parece que los niños juegan mucho, sin embargo, lo correcto sería decir que están muy entretenidos y, es más, están adictos al entretenimiento porque al no saber jugar, se aburren cuando no se les entretiene. El niño que aprende a jugar, no se aburre, y si lo hace es un estado de creatividad que le lleva a jugar y a sacar de sí un mundo interior maravilloso e inacabable.

La Tribu

Escuela libertaria.

Para nosotras, el juego es la esencia de la niñez. Dado que es el motor que posibilita el desarrollo en todos sus ámbitos.

Es aprendizaje, relación, comunicación, conflicto, expansión, concentración… es vida.

Genius. 

Neuromotricidad, salud y aprendizaje

El niño nace con millones de células neuronales que componen sus estructuras nerviosas. Células que no están conectadas entre sí, y que por lo tanto, solo permite la ejecución de reflejos primitivos para la supervivencia del bebé en los primeros días.
Es el movimiento en su interacción con el entorno, el que va a permitir, la conexión sináptica entre las células y estructuras nerviosas permitiendo el desarrollo cognitivo del niño. Es necesario, por tanto, dotar al niño de experiencias motoras que permitan el ensayo y error necesario para crear conexiones nerviosas que le permitan en el futuro conseguir aprendizajes más complejos.
El niño aprecia el movimiento y el juego porque es vital para su desarrollo. Es el elemento integrador de su sistema cognitivo. Proporcionar entornos estimulantes y llenos de movimiento permitirá el desarrollo de las diferentes capacidades o talentos múltiples.
Genius. Neuromotricidad, salud y aprendizaje
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